Ni nunca despido el año enviando miles de felicitaciones ni nunca recibo el año con buenos y nuevos propósitos porque sé que al final y al igual que todos los demás, no los cumpliré.
Tampoco soy demasiado supersticiosa y no cumplo todos esos requisitos que hay que cumplir para entrar con suerte un año tras otro.
Sólo cumplo con las uvas de la ira en una antigua y fría casa que cualquier año se nos desplomará encima.
Y en fin, que por ahora todo marcha estupendísimamente bien por mi mundo.
lunes, 14 de enero de 2008
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1 comentario:
q linda es mi norteña ;)
no necesitas hacer planes pq te salen sobre la marcha :))
besazos de después de comer
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