domingo, 29 de julio de 2007

40. Documentándome.

No hay cosa que más mole que tocar los cojones a un amigo, compañero, novio o familiar...de verdad, es algo tan profundamente divino y fantástico que todos hemos probado alguna vez en nuestra vida.
Hay quien lo toma como deporte dominguero y hay quien es un auténtico profesional diario. Este último es el que se lo trabaja día a día, miguita a miguita, vamos que es plenamente consciente o tiene un problema del tamaño del dedo gordo de mi pie, que es muy gordo.

Pues estoy hasta los cojones de las miguitas. Sé que mañana va a haber cambios importantes en un aspecto de mi vida y sé que voy a encontrarme muchas malas caras. Por otra parte sé que muchas caras estarán de mi parte y se quedarán conmigo.
A veces hay que elegir y hoy alguien que nunca elige lo hizo, sorprendiéndome un montón. Me eligió a mí.
Eso significa un par de cosas. La primera que estoy contenta porque me escogió a mí y la segunda que no estoy contenta pues significa que algo se ha roto.

Es lógico, las cosas se rompen con el uso. Aún recuerdo aquel jersey que tenía o aquel reloj cuya aguja grande era un violín y que lleve tantas veces a arreglar. De la confianza llegué a poner nombre a aquel relojero. Era un chico muy atractivo.

Todo se rompe. Las cosas físicas, los sentimientos,...luego renacen en otro lugar. Esta es la vida. Esta es la verdad. Quiero repetírmelo muchas veces.

Llegará un día en el que no me enfade tanto por estas cosas. Habré aprendido a no hacerlo a base de hacerlo y perder el tiempo.
Las decepciones darán paso a lo de después, lo que pasa justo después.



Ya pasó la mitad de este horrible fin de semana.


Seguimos con Vivaldi, su invierno y los violines de mi reloj.

La vida debe de ser como las cuatro estaciones, unas veces frío, otras medio calor, otras no puedes respirar de la humedad, arriba, abajo, a veces deprisa, otras con poca luz y así.

1 comentario:

Anónimo dijo...

la verdad es q tocar los cojones es peliagudo...espero q los hayas tocado con motivo....

kss pequeña