A veces cuando estoy viajando en un autobús o cuando estoy sentada en un banco sola y tengo tiempo para pensar, miro a la gente. Me fijo quizá en una mujer con un crío pequeño y observo su cara. Siempre acabo pensando en lo mismo: cuántas veces la habrán comido a besos; cuántos besos por milímetro besado hay en su cara; cuántas veces alguien habrá tenido un ataque de amor y no la habrá dejado escapar hasta desahogarse...y a veces, pero sólo a veces, me entran ganas de comerme a besos a una de esas personas que observo. Da igual que sea chico que chica, guapo, horrendo, bajito, arrugado...a veces tengo ataques de histeria besadora y no sé qué hacer conmigo, no tengo a nadie. Es puro egoísmo de querer dar.
Y esta canción...porque me gusta y siempre me ha gustado.
Cuando el amor debe ser inolvidable los pájaros de la casualidad deben volar hacia él desde el primer momento.
miércoles, 18 de julio de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


1 comentario:
bueno, ya llegará y te hartarás de besar y abrazar...todo tiene su momento, en serio :-)
besos desde más abajo
Publicar un comentario