jueves, 21 de junio de 2007

23. Confusión en directo.

Parece que todo está confundido.
No tendría que ser 23. porque hoy es veinte.


Antes era ya complicado pero estos veinte días ha sido imposible dejar de pensar en ti.

Y cada día se suma y se pone encima del anterior y grita y chilla y llora
y yo no sé qué hacer. Entonces el día sepultado se queda sin respiración, muere ahogado, estira los brazos con la esperanza de ser tocado una última vez por ti.

Gime, forcejea, intenta respirar hondo para aguantar unos segundos más...todo en vano, tú no apareces y el primer minuto del siguiente día llega sin inmutarse.


Los días están ya contados y medidos, eso se aprende en la escuela. Parece que el día no sabe que es imposible alargarse y desmedirse. Yo también soy así de terca.

Y sí, a veces puede que haya más luz o menos soledades, pero el día no cambia ni cambiará, sus segundos son incorruptibles.
Sólo puedo vivir de ilusiones y fantasías.


Ahora multiplica todo esto por 20, 21, 22, 23...







Lo mejor de ti es que me desarmaste con uno de tus suspiros.
Mi revolver está sin balas, así que no podré hacerte daño. No temas.

Y digo todo esto apuntándome la cabeza con mi propia pistola para que me creas.
Sin balas, te dije que no había ya, pero apuntarse y amenazarse a uno mismo da tanto miedo...

No hay comentarios: